Cuando las urgencias nos tocan, somos presas de nuestras emociones dejando atrás toda cordialidad y respecto. Este cuento es honor a aquellos que luchan cuando alguien llama por ayuda.


Cuando las urgencias nos tocan, somos presas de nuestras emociones dejando atrás toda cordialidad y respecto. Este cuento es honor a aquellos que luchan cuando alguien llama por ayuda.